¿Logo o marca? Una pequeña confusión entre el branding y el marketing.

Alexis Medina/ Noviembre 8, 2017/ ¡Cosas que debes saber!

En mi joven carrera profesional en el mundo del branding y el marketing, me he dado cuenta de la repercusión que tiene el mal uso de las palabras en el ámbito del diseño y el mercadeo. No estoy hablando de palabras demasiado técnicas, son palabras que estoy seguro conoces, pero que probablemente no sepas su significado real y orígenes.

La sobreinformación crea confusión entre los jóvenes profesionales y en los clientes con pocos o nulos conocimientos sobre el tema.

Tanto el joven experto como los clientes que lo buscan, deben estar al tanto de la existencia y lo que expresa realmente algunas palabras básicas, ya que suelen utilizarse por no profesionales para vender servicios, adecuándose estos o no a los requerimientos reales del tema a tratar, usualmente disfrazados con estas palabras.

Aprende el significado real de estos terminos y ahórrate dolores de cabeza.

Cada cosa por su nombre

Todos sabemos que vivimos en la era de la información y, como es común, esto trae ventajas y desventajas. Por un lado, tenemos todo lo que queramos saber a la mano, pero por el otro nos exponemos al consumo de información no verificada o errada que se viraliza y las personas pueden adoptar como algo normal, bueno, lógico o real.

En el branding y el marketing uno de los conflictos más comunes es el desconocimiento, y como consecuencia mal uso, del significado y origen de las palabras distintivo, logo, logotipo y marca. El uso de estas palabras se ha estandarizado de forma inadecuada, incluso entre los profesionales, para referirse al distintivo gráfico de manera global, a la identidad o a la imagen corporativa de una empresa u organización.

La incorrecta aplicación de estas palabras suele estar “justificada” por el contexto en el que se ubique la persona que las usa, sin embargo hay que aclarar el significado real para no seguir cometiendo el error y tergiversar sus connotaciones, ya que podrían ser confusos para jóvenes profesionales y para sus clientes.

A continuación explicaré lo que definen estas palabras realmente y cuando deberían ser usadas, según mi criterio.

Logo

En primer lugar la palabra logo tiene sus orígenes del latín λóγος (logos) o el griego lôgos que significa razonamiento, argumentación, habla, palabra o discurso. Se ha estandarizado tanto que una simple búsqueda en Google te muestra una definición que hace referencia al distintivo de una empresa. Pero no es así, logo no tiene relación alguna en su epistemología con distintivo, identificador, insignia o emblema.

La Real Academia Española (RAE) la definen como un acortamiento de la palabra logotipo, pero logo es mucho más corto y fácil de recordar ¿no? Si bien la palabra en si no tiene una conexión directa con el mundo de las marcas en su epistemología, si lo tiene si se la relacionamos con la palabra logotipo, y tal vez por esa razón la hemos adoptado.

Profesionalmente no es un término para referirse al distintivo, emblema o insignia de una empresa, a lo sumo, darle el uso que la RAE define pero sin generalizar a lo que distintivo se refiere.

Logotipo

Es el segundo término más usado entre las personas, pero se usa constantemente de forma errónea para referirse generalmente al distintivo de una empresa. Esta locución está compuesta por dos palabras, logos de la cual ya conocemos el significado y la palabra griega Typus que refiere modelo, carácter grabado. Al unirlas tenemos una nueva conceptualización que alude a un distintivo gráfico conformado solo por letras, palabras o números.

Este término sí tiene una relación directa con el tema del branding ya que es un tipo de distintivo compuesto solo por caracteres alfanuméricos en ausencia de imágenes o figuras gráficas que la acompañen. Un ejemplo bastante claro sería el distintivo de AlmediDC.

Distintivo

Este es un término muy conocido pero a su vez poco empleado, incluso por los jóvenes profesionales en el ámbito del diseño y el mercadeo. También puede llamarse emblema, identificador, insignia hasta en ciertos casos como marca ya que son sinónimos y se derivan del símbolo gráfico que representa a una empresa, organización o persona que busca distinguirse de la competencia y ser fácilmente identificable.

El distintivo forma parte importante del branding y debe ser creado bajo parámetros enmarcados en la identidad, imagen, diseño y planes de mercadeo de la empresa para una óptima funcionalidad. Un distintivo se puede clasificar en 3 tipos:

Logotipo (Logo+Typus): distintivo de carácter fonético compuesto generalmente por letras o palabras, pero recuerda que también pueden usarse números como lo comente antes.

Imagotipo (Imago+Typus): Imago en latín significa imagen. Distintivo que combina logotipo (letras) con un símbolo gráfico o isotipo. El isotipo y el logotipo pueden separarse y funcionar perfectamente por su cuenta para fines prácticos y/o estratégicos de la marca.

Isologo/Isologotipo (iso+logotipo): Iso es un prefijal de origen griego que significa igual. Distintivo que fusiona logotipo e isologo que no permite la separación de ambas partes.

Pero también existe una segunda clasificación más variada creada por Norberto Chaves publicada en el artículo “Pensamiento tipológico” (2011), que agrupa de manera más específica y con un lenguaje menos técnico los diferentes tipo de identificadores. A continuación una imagen que lo explica de manera clara y breve.

Marca

De esta manera, en conocimiento del significado de las palabras anteriores, se puede hacer un buen contraste para definir esta palabra. Marca, al igual que la palabra logo, crea grandes conflictos; sobretodo entre jóvenes profesionales del diseño y del mercadeo, quienes tienen perspectivas distintas sobre la misma palabra aunque, en su esencia, se conectan.

Este término se relaciona directamente al distintivo de una empresa, de hecho, eso es lo que define la palabra. Una marca es un sello, un distintivo cuyo fin se dirige principalmente a diferenciar una cosa de otra.

Sin embargo, a pesar de la clara definición, en el mundo del mercadeo tiene una explicación más extensa, la cual expresa que se trata no solo del distintivo, sino también de la promesa que hace una entidad con su público. Esto va ligado a un proceso estratégico que combina la identidad, imagen y el mercadeo de la empresa​, dentro de él se especifica tanto la proyección teórica del posicionamiento como la presentación y venta del producto final, nombrando al distintivo como “logo” o “logotipo”, el cual forma parte importante del proceso. Por esta razón, me atrevo a decir que aquí es donde inicia la confrontación entre aquellos términos, referidos al tópico base de este tema, mal empleados dentro del idioma español.

El uso de esta expresión en temas de mercadeo tiene mayor peso, no porque muchos la llaman así, sino porque lógicamente en estos tiempos una empresa necesita una estrategia de marketing que esté respaldada por una identidad y una imagen corporativa. Una de las principales razones es que ambas son piezas de un gran rompecabezas y se complementan a la perfección.

La aplicación de la palabra en el campo del mercadeo tiene más sentido en el idioma inglés y se diferencia mejor. En inglés el término que se usa es branding y este posee una relación más estrecha y lógica con su origen que explicaré más adelante.

El origen de las marcas se remonta, aproximadamente, al siglo VIII a.c cuando los alfareros del mediterráneo se vieron en la necesidad de identificar sus ánforas por los constantes robos de sus mercancías en alta mar. De esta manera, cuando era recuperada, se podía observar con mayor facilidad quien la había hecho o a quién pertenecía. En ese momento las marcas no se usaban para distinguir al producto, sino más bien para identificar a quienes las producían o pertenecían.

No fue sino hasta el siglo XVII que este concepto empezó a dar los primeros pasos de forma independiente. Fue en esa época cuando se creó la marca registrada para evitar las falsificaciones y proteger a las empresas del fraude. Esto dio paso a la libre competencia y al libre mercado. Como consecuencia, las empresas empezaron a competir contra otras marcas que se encontraban dentro de sus mercados para ganarse a su público. Desde entonces, la marca pasó a ser un activo importante en las empresas.

En mi opinión se puede usar esta terminología solo para distintivos que han sido ejecutados en conjunto a un plan y que se conectan con el espíritu de la empresa, es decir, que está relacionada a su identidad corporativa, acompañada de una imagen corporativa y un plan de mercadeo coherente.

Branding

Me he esforzado en explicar el significado de las palabras más conflictivas en el mundo de las marcas. Anteriormente comenté que el branding, en el español, se conoce como marca, pero la traducción literal sería marcación​ y es ahí donde surge el conflicto de significados entre ambos términos.

En realidad, esta palabra al igual que brand se ha convertido en un anglicismo dentro del mundo del mercadeo, el branding se usa para referirse al brand equity o valor de marca. En inglés brand​ traduce en el español marcar​​ y la palabra branding se traduce en el español como marcación​. ¿Ya entiendes por qué la confusión entre estas palabras? La palabra inglesa brand es usada como sinónimo de las palabras en español marca y distintivo. Pero, por otro lado, la palabra branding también se utiliza como sinónimo de la palabra marca con la connotación que le dan los expertos en mercadeo que se refiere al proceso de construcción de una marca.

El branding es exactamente lo que describí en el tercer párrafo cuando definía la palabra marca. Para los que hablamos español, la palabra marca hace mejor conexión con el distintivo que con el proceso de desarrollo de la identidad, imagen y mercadeo de una empresa. No obstante, en el habla inglesa el término branding​ es mucho más certero cuando se refiere al proceso, debido a que para el distintivo se usa brand​.

El origen más extendido de la palabra brand es la que deriva del antiguo término nórdico Brandr, que significa “quemar” por el cual era el método que usaban para marcar a las reses y así identificarlas con un símbolo. Este término podría haber sido introducido en inglaterra gracias a las primera incursiones vikingas alrededor del 793 d.c. ¡Así es! Aunque no lo creas la palabra branding tiene sus orígenes en esa época y en el mundo ganadero nórdico.

Luego de esto empezamos a conocer un instrumento que se trataba de una vara de hierro, que calentaban para identificar a las reses. Esta vara fue nombrada en el inglés como branding iron​ y tenía relación con el acto de marcaje para distinguir el ganado de un ganadero específico (algo parecido a lo que sucedía con los alfareros en el mediterráneo), por lo que el origen posee un propósito de identificar y diferenciar, pero esta vez con el objetivo de crear preferencias hacia algunas marcas por parte del público; es decir, de esta manera las personas diferencian cuál era el ganado de mejor calidad y lo seleccionan de acuerdo a la marca o brand​ que las diferenciaba.

En este caso, tenemos dos palabras que se relacionan y que se han sabido acoplar en el mundo del diseño y el mercadeo para definir diferentes cosas en el inglés, tenemos por un lado al distintivo o marca con la palabra brand y por el otro tenemos al proceso, el cual es llamado branding. En el español dentro del contexto del mercadeo sería el equivalente a decir distintivo y marca, pero en lugar de usar la palabra “marca” fue adoptada una terminología menos conflictiva, que es branding.

¿De qué trata el Branding?

Conoces ya el significado y el origen de las palabras más usadas y conflictivas que existen en el mundo de las marcas y lo que significa la palabra branding. Sin embargo, es igualmente importante conocer los detalles de su proceso, así como el rol que desempeña en cualquier emprendimiento o empresa.

El proceso del branding en mi opinión es como un conjunto de engranajes; pequeñas partes que se complementan unas con otras para poner en funcionamiento este gran motor que llamamos marca. El sistema como tal se puede configurar de maneras distintas, pero existe una gráfica desarrollada por el equipo de Marketísimo que nos explica de manera simple las partes que lo componen:

Me encanta este modelo porque nos ahorra largas explicaciones que podrían ser complicadas de entender para algunas personas. Por un lado, coloca en evidencia el mal uso de la palabra logotipo para referirse al distintivo y por otro la imagen no se trabaja hasta el segundo paso de la planeación, es decir, que una de las primeras cosas que se deben realizar en el proceso de emprendimiento no es un mal llamado logotipo.

Los verdaderos profesionales del diseño y del mercadeo sabemos que para poder desarrollar un distintivo primero se necesita una declaración de posicionamiento o, como nos gusta llamarlo por razones prácticas, un brief. Esto se realiza con la finalidad de poder desarrollar posteriormente una imagen coherente y funcional que se apegue a los intereses comerciales y a la identidad de la empresa. Mientras mejor y más completo sea el brief, mejores serán los resultados.

En AlmediDC nos tomamos muy enserio la primera fase de este proceso ya que sienta las bases de cualquier proyecto que comienza desde cero. Un error en esta fase debilita la imagen y se agudiza mientras se avanza. Por esa razón la comunicación constante con nuestros clientes es vital para resolver todas las dudas que puedan surgir, orientarlos por el mejor camino y obtener información útil para el buen desarrollo del proyecto. Nos ocupamos de las primeras dos fases porque es en ellas donde se refuerza y desarrolla la identidad y la imagen corporativa de la empresa, además son las que dan una base sólida al desarrollo de la fase tres.

Durante el proceso, la participación de profesionales en diseño, mercadeo y comunicación es sumamente importante desde el principio. Estas tres disciplinas moldean no solo el cómo vemos a una marca, sino también cómo se comunica con su público, cómo se vende y distribuye. El branding requiere de especialidades multidisciplinarias en estas áreas para la adecuada evolución del proyecto y el buen funcionamiento de la marca en el mercado.

Con esta explicación queda más claro que la marca es el resultado de un proceso de branding. Para los que hablamos español es más fácil usar, en estos casos, el término branding, ya que nos permite diferenciar mejor el proceso del resultado, que denominamos marca.

¿Qué es la identidad corporativa?

Anteriormente escribí que una marca debía estar conectada con el espíritu de la empresa. Con eso me refiero a que debe estar conectada con su identidad corporativa la cual guía la misión, visión, objetivos, imagen y actitudes de la empresa, esto con la finalidad de trazar una ruta para la gestión de todas las actividades que se desarrollen, sea interna o externa.

Esto es un término más técnico, a diferencia de los que ya hemos tocado, y se trata de un sistema de comunicación que se apega a las estrategias globales de la empresa. La identidad corporativa es algo que se maneja de manera interna y que el público no sabe que existe, debido a que ellos solo percibirán el resultado traducido en las vivencias y experiencias que tengan con la marca, es decir, crearán vínculos a través de la confianza, satisfacción, adhesión e imagen de una marca cuidadosamente construida para ellos por medio de la identidad.

Para simplificar y entender aún más este concepto, podemos relacionarlo a cuando conocemos a una persona. Según Joan Costa en su libro “La imagen corporativa del siglo XXI” (2009) normalmente nos fijamos en 3 aspectos fundamentales que vamos a definir a continuación:


1) ¿Quién es?

Es aquello que la describe, seria como la hoja de vida de una persona. Son datos que se pueden plasmar en un documento de manera escrita. Es información que podemos ver y leer pero no sentir.

2) Personalidad

Tiene que ver con la conducta, carácter, actitudes y su forma de ser. Son aspectos que le dan vida y singularidad a esa persona. Características que solo se descubren al entrar en contacto e interactuar. La interpretación de la personalidad es subjetiva para cada persona y dependiendo de eso se crearán vínculos emocionales con las personas que se sientan identificadas con ella.

3) Percepción

Se trata del imaginario que nos creamos de esa persona. La percepción se construye a través de la experiencia, a partir de ahí, construimos una síntesis mental que la definirá. Esta percepción se almacena en nuestra memoria y se hace presente en la conciencia cuando vemos, escuchamos o recordamos algo que se relacione con ella. Construimos una imagen mental que se basará en las actitudes y opiniones que tenemos de esa persona.


Normalmente las personas tendrán preferencia por uno de los tres aspectos, es decir, si no les interesa conocer el ¿quién es? pasan a la personalidad, y si tampoco les interesa, cobra mayor relevancia la percepción. Por otro lado, también dependerá de la naturaleza de su primer contacto, por esa razón es importante proyectar lo correcto en los 3 aspectos.

¿Qué es la Imagen Corporativa?

La identidad corporativa se desarrolla en la fase uno del proceso de branding, pero la imagen corporativa se planifica en base a la identidad, se materializa en la fase dos y se ejecuta en la fase tres del proceso del branding.

La imagen corporativa se empieza desde la fase uno porque la identidad corporativa da paso automático a la formulación de la misma. Pero ¿dónde exactamente comienza su desarrollo? Comienza justo en el momento que se obtienen los datos de la empresa, con el solo hecho de conocer el nombre y lo que hace la empresa del cliente el creativo ya preselecciona los caminos elementales a tomar como colores, formas, estilos, tono de voz, etc.

¿Recuerdas el punto C de los aspectos esenciales de la identidad? La percepción es uno de los aspectos que más influye en la planificación de la imagen, te preguntarás ¿por qué? Pues porque es ahí donde se crean los vínculos más fuertes con el público. Las personas crean una imagen mental de las cosas, a nivel subconsciente somos gráficos, el cerebro piensa más con imágenes que con palabras o números. Los planes de imagen tienen que ir alineados no solo con la identidad de la empresa, si no también, con lo que el público espera de ella.

Para darte un ejemplo de esto imagínate a un cliente que quiere montar una pizzería. ¿Qué vino a tu cabeza cuando dije pizzería? ¿Pasó por tu cabeza la imagen de una hamburguesa? ¿Acaso pensaste en un hombre con traje y corbata? Estoy seguro que no, a eso me refiero cuando digo que al tener pequeños datos la imagen mental se empieza a construir y es donde los creativos entran en acción para crear la imagen adecuada que conecte tanto con la empresa como con su público. ¡Ojo!, no estoy diciendo que no haga falta tener toda la información necesaria para el brief, porque de ser así el resultado final será algo muy básico y poco profesional que no resuelve las necesidades de la marca.

Sin embargo, el creativo debe pensar si seguir la imagen que la empresa proyecta de manera automática o romper algunos estereotipos para conceptualizar una nueva imagen. Nadar contra corriente no siempre es recomendable, pero en algunos casos puede arrojar resultados increíbles. Un ejemplo de esto es lo que hizo Apple con su marca, ¿usar la imagen y el nombre de una manzana para representar a una empresa de computadoras? ¿conoces su significado?

Si bien es cierto que existen muchas hipótesis sobre el significado real de la manzana de apple en mi opinión es una combinación inteligente de todas ellas. Las tres personas principales involucradas en su creación han sido y fueron de las más brillantes en sus campos, por un lado está Steve Jobs fundador de apple, Regis McKenna reconocido comercializador en la industria tecnológica de Silicon Valley el cual tenía contratado como director de arte a Rob Janoff quien creó la icónica manzana de arco iris. Apple aún no da declaraciones públicas sobre el origen de su distintivo pero la teoría más aceptada es que es una alusión a la manzana de newton debido a que el primer distintivo de la marca era una ilustración bastante complicada de newton debajo de un árbol que simbolizaba el momento en el que fue golpeado en la cabeza por dicha fruta y fue cuando dio comienzo al descubrimiento de las leyes gravitacionales.

Ahora bien la historia de newton como inspiración para la manzana que conocemos hoy no es todo. Las personas que comente anteriormente eran lo suficientemente inteligente para tomar, desarrollar y acoplar más símbolos e ideas significativas a la marca, algunos de ellos fue el mordisco de la manzana, cabe destacar que mordisco en inglés es bite y que esto podría ser un guiño a la palabra byte empleado en el área de la tecnología. Sin embargo según su diseñador Rob Janoff la principal razón era para que las personas no confundieran la simple manzana con una cereza u otra fruta.

Pero eso no es todo, el distintivo de la manzana no tendría el éxito que ha tenido si no fuera por la imagen de lujo, exclusividad, calidad y funcionalidad que proyecta y que sin duda cumplen. La inteligente y estratégica gestión de marca es lo que la ha posicionado hoy en día como una de las empresas líderes en el mercado de la tecnología.

La imagen corporativa tiene como objetivo crear una representación visual y mental de la promesa de la marca. Por ejemplo, Apple no vende la imagen de una computadora o un teléfono celular, te vende exclusividad, calidad y status. Hoy en día las marcas redefinen a las empresas, ya no solo se busca diferenciar visualmente a la empresa, un producto o servicio, sino que se crea y se vende una idea y una promesa estratégicamente apuntada a las emociones del consumidor.

La imagen corporativa es un término relativamente nuevo nacido en el siglo XVII con respecto a la historia de las marcas, y que surgió debido a las necesidades en el mercado que requerían conectar también con los sentimientos del público.

La imagen no es solo lo que se ve, te dejaré un pequeño dato: la atención al cliente es una de los aspectos más importantes de la imagen corporativa porque se conecta e interactúa directamente con las personas. Si las personas reciben un trato excelente la percepción mental que se genera hacia la marca es favorable, en caso contrario, la imagen de la marca pierde valor.

¿Por qué es importante saber esto?

Una de las razones por la que consideré tomarme un tiempo para escribir este contenido es porque es la raíz de muchos malos entendidos entre profesionales, malos profesionales y sus clientes. Si estas simples palabras se manejaran de la manera correcta se podrían resolver los malos entendidos y educar mejor a los clientes que necesariamente deben conocer estos términos también.

He conocido personas que dicen diseñar “marcas” cuando en realidad hacen “logos”, no lo digo con intenciones de insultar a mis colegas, pero los que tenemos tiempo moviéndonos en el mundo del branding seguro nos hemos dado cuenta de eso. Como resultado existen emprendedores que no poseen una buena imagen o no han sido orientados de la manera correcta en cuanto a su propia marca.

No soy partidario de juzgar de manera superficial el distintivo de una empresa sin conocer el porqué se hizo así. Un distintivo no tiene que ser necesariamente bonito, sin embargo debe manejar principios estéticos de diseño y tiene que ser obligatoriamente funcional, porque de lo contrario es simple decoración.

Si eres un buen profesional que trabaja en el campo del branding te tomaras un momento con tus clientes para explicarles cómo se desarrolla este proceso y los objetivos del mismo, pero de manera clara y usando las palabras correctas. Recuerda que al cliente siempre hay que orientarlo en estos temas ya que es bastante probable que los desconozcan, además eso suma puntos a tu favor en caso que el cliente haya sido atendido por un mal profesional con anterioridad.

Si eres cliente o has trabajado con diseñadores para desarrollar tu marca, con toda la información que te he planteado podrás reconocer si has trabajado con verdaderos profesionales o no. En caso que tengas planeado buscar a uno, pues ya sabes cómo puedes reconocerlo, fíjate las palabras que usa, como te orienta y que tanta información te pide para el brief. La gráfica del proceso del branding que te mostré anteriormente te da un guía general del proceso, lo que se debe hacer en primer lugar y qué se hace después.

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En AlmediDC nos encanta recibir clientes con ideas claras y que se interesan por aprender el proceso de desarrollo de sus marcas. Gracias a ellos podemos conseguir los mejores resultados para sus proyectos. De vez en cuando nos plantean retos que nos ayuda a crecer y asesorar mejor a futuros clientes en aspectos similares.

La singularidad de cada uno de nuestros clientes mantiene nuestra pasión y creatividad viva, porque cada proyecto es único e irrepetible. Crecemos a partir del emprendimiento, pasión y creatividad que no es solo nuestro, sino también la que nuestros clientes dedican a sus marcas una vez terminadas.

Queremos darte la posibilidad de compartir con nosotros tu idea de marca para ayudarte hacerla realidad sin compromiso alguno. Te diremos de forma rápida si tu nombre es adecuado (en caso que lo tengas), el diseño visual que podrías manejar y las posibles aplicaciones de tu marca.

Cabe destacar que no realizaremos conceptos de diseño, solo te comentaremos qué cosas podrían funcionar en tu marca.

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Autor: Alexis Medina / Editora: Yuraima Herrera


About Alexis Medina

Todo comienza cuando me planteo crear mi propia marca personal en el 2012, mientras era estudiante de Diseño Gráfico, para un proyecto de la universidad. El nombre “Almedi”, que está compuesto por mis iniciales, fue tomando fuerzas desde ese momento y cambiando mucho de enfoque hasta lo que es hoy en día. AlmediDC nace como una marca personal que ha estructurado sus bases bajo el ensayo y error, aprendiendo de la manera más humana, de las dificultades y afrontándolas de manera inteligente para superar los retos del futuro. Ese proceso de aprendizaje me a traído hoy hasta acá, al surgimiento de un emprendimiento en el que no trabajo solo, sino junto a un equipo conformado por quienes no solo son mis colegas, sino también mis amigos. Estos profesionales, algunos como freelances y otros con sus propios emprendimientos, hemos formado alianzas para hacer de AlmediDC una marca que brinda servicios completos e integrales en materia de Branding. La evolución y el aprendizaje son constantes para mi y mis aliados, porque vivimos en una realidad y una época que así lo demandan. Creamos ideas para el futuro porque sabemos que las ideas de hoy serán obsoletas el día de mañana.